La Plataforma de Afectados por la Hipoteca PAH Madrid, se dirige a los vecinos y vecinas para poner en aviso sobre la realidad que hay detrás de las demonizadas okupaciones.

«A los vecinos del barrio:

Ante las cada vez más frecuentes actuaciones de empresas de desocupación en nuestros barrios, manifestamos que:

La actuación de estas empresas, aunque se anuncien como “mediadores”, consiste en el acoso, las amenazas y coacciones contra familias que en la casi totalidad de los casos no han ocupado la vivienda de otro ciudadano.

Aunque pueda haber alguna excepción, generalmente, se trata de familias, la mayoría de ellas con importantes niveles de vulnerabilidad, que se hallan inmersas en procedimientos judiciales, bien derivados de contratos de alquiler o de ejecuciones hipotecarias. Familias, en muchos casos, con menores, ancianos, enfermos o personas con discapacidad. Situaciones que te llevan a la pérdida de la salud, con la ansiedad y la desesperación a flor de piel, incluso entre los niños.

Mientras una autoridad judicial no dicta una orden de desahucio, estas familias son las legítimas poseedoras de la vivienda en la que residen, y esta situación posesoria está protegida por las leyes y reiterada jurisprudencia de la administración de justicia.

Este derecho al pacífico disfrute de la posesión de la vivienda se encuentra expresamente protegido por el Código Penal, que en sus artículos 172.1 y 173.1 sanciona los delitos cometidos por aquellos que impidan o limiten el legítimo disfrute de la vivienda con condenas de hasta 3 de años de prisión.

A modo de ejemplo de cómo se ha creado el mito de la “okupacion” como el primer problema de la vivienda en nuestro país, de las más de 20.000 casas que el portal inmobiliario Idealista publica como casas okupadas en venta, casi todos estos “okupas”, o “bichos” en el argot de los especuladores, son los antiguos dueños de estas viviendas que, aunque estas hayan sido subastadas en un procedimiento de ejecución hipotecaria, o bien aún se siguen defendiendo en el juzgado o, por su situación de vulnerabilidad, han podido acogerse a la norma que deja en suspenso el lanzamiento (desahucio) de la familia aunque ya haya perdido la propiedad de la vivienda tras la subasta y a la que, a día de hoy se encuentran acogidas más de 50.000 familias.

Con la proliferación en el mercado de la vivienda, de Fondos Buitre y especuladores de todo pelaje, que son los que contratan a estas empresas de desocupación y que han convertido el derecho a una vivienda digna en una quimera pese a lo que dice el Art. 47 de nuestra Constitución, los vecinos no podemos consentir que este tipo de empresas campen a sus anchas en nuestros barrios y para ello debemos denunciar este tipo de actuaciones, tanto públicamente como poniéndolas en conocimiento de los cuerpos y fuerzas de seguridad del estado y de los juzgados.»

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