Uno de los grandes logros, que seguramente venderá el alcalde de Madrid de esta legislatura, será que, en esta ciudad, por fin ya podemos respirar (aire limpio se supone).  Por supuesto en el entorno de Plaza Elíptica también, aunque haya sido una vez más, la estación de Madrid que ha dado los valores más altos en NO2 de media anual en 2022.

Toda esta alharaca se debe, a que por 1ª vez desde que se aprobó la directiva europea (1999), que obligaba a cumplir unos valores desde 2010, Madrid no ha superado en ninguna estación los 40mg/m3 de NO2 de media anual;  la de Plaza Elíptica se quedó justo en ese límite en 2022.Es decir por 1mg/m3 no se ha superado esta vez y eso ya permite al ayuntamiento lanzar campañas triunfalistas en prensa, radio, estaciones de metro donde podemos ver diferentes postales de la ciudad, casualmente ninguna de nuestro barrio, con un cielo azul inmaculado.

La medida estrella de Almeida y su delegado de Medio Ambiente y Movilidad, Borja Carabante para disminuir la contaminación en el entorno de Plaza Elíptica, fue la ZBEDEP dentro de la Estrategia Madrid 360,  un área 15 veces menor que Madrid Central y que apenas ha afectado al 18% de los coches (los que no tienen distintivo ambiental de no residentes, además de otras excepciones) que circulaban por la zona en hora punta, según diversos cálculos 1800 coches de los 7000 que pasan entre las 8 y las 9h, si bien al día entran unos 120000 coches por la A42.

Pero, todas estas medallas que se pone el ayuntamiento y su mini ZBE ¿Se pueden atribuir a estas medidas? En el informe anual de calidad del aire, para 2022, que publica Ecologistas en Acción destaca también la influencia que ha tenido en los meses de noviembre y diciembre, la cantidad inusual de días de lluvia y viento que tuvimos en Madrid con 18 y 15 días de lluvia respectivamente, siendo el diciembre más lluvioso desde 1895. También habrán influido, esto el ayuntamiento no lo menciona claro, el abaratamiento del transporte, el alto precio del combustible, la situación general de crisis, teletrabajo etc.  Todo esto unido, ha dejado a la estación de Plaza Elíptica a 1mg de volver a incumplir.

Si observamos este gráfico, vemos que enero y febrero de 2022 fueron malísimos, en un invierno que fue muy seco y estable.

En resumen, podemos decir que en el entorno de Plaza Elíptica en los meses de otoño/invierno podemos respirar si llueve y sopla el viento, porque si no es mejor que sigamos con la mascarilla puesta, como corroboran los datos de este año, que siguen siendo altos (enero 43mg/m3; febrero 46,5mg/m3) a pesar de que ya podemos respirar según Almeida. Si tenemos en cuenta, además que una nueva directiva está en marcha con el límite en 20mg/m3 como índice no superable, muy lejos de cumplirlo para Plaza Elíptica y la mayoría de estaciones de Madrid, podemos deducir que se necesitará mucho más que una ridícula ZBE.

Queda claro pues, que son necesarias medidas verdaderamente estructurales para reducir el tráfico privado de paso por Plaza Elíptica, (transformación de la A42, mejoras en transporte, apostar por la movilidad sostenible) para que los vecinos y vecinas del entorno de la A42 podamos respirar aire limpio todo el año y no dependamos de las condiciones meteorológicas. Nuestra salud está en juego por encima de las medallas que se quieran colgar los responsables municipales, con los datos de la estación de Plaza Elíptica.